EL RATÓN Y EL LEÓN

 

Cierto día de calor, un león

dormía la siesta. Este león tenía

muy mal carácter.

 

Ese día, pasó por ahí un ratoncito.

Era un ratón muy despistado. Tan

despistado, que se echó a dormir

en las garras del león.

 

El león se despertó y se enojó. Le

molestó que el ratoncito

fuera tan atrevido.

El león iba a darle un golpe

cuando el ratoncito despertó.

Temblando de miedo dijo:

 

-¡Suéltame! ¡Siempre te

lo agradeceré!

 

El león no pudo contener la risa.

Le hizo tanta gracia lo que el ratón

dijo, que se le pasó el enojo.

Ese ratón sí que es valiente – pensó

el león.

 

Fue así como el león dejó ir al

ratoncito. El león tenía tanto sueño,

que volvió a dormirse....

 

Santillana.